Fué la noche del estreno. Todos estábamos espectantes de la reacción del pueblo de Sepahua. La obra de teatro la añadimos al programa de actividades del colegio de la misión. La obra se tituló “El fundo animado” basada en un cuento de Adrian, director general de la función. Los protagonistas fueron: la gallina (Maite), el cordero (Maria), la vaca (), la granjera (Miriam), el granjero (Jorge), el cura (Joan), la enfermera (Cyntia), los familiares (Adrián, Jordi), el ratón (Remigio), y como “voz en off”, Alberto.

Después de unos cuantos discuros comenzó el espectáculo. Realmente los disfraces resultaron graciosísmos, y todos hicieron un papel buenísimo. La gente rodeo la pista de baloncesto del instituto y rieron bastante… sobretodo cuando el granjero intentaba persegía a alguno de los animales.

A la obra de teatro le siguieron numerosos espectáculos de danza de muchos tipos. Los chicos, chicas y profesores implicado estaban altamente concentrados para que todo saliera perfecto. Durante todo el sábado hubo muchas otras actividades, pasacalles… por lo visto lo hacen anualmente.

Fuimos a cenar unos Juanes y después acabamos en la “5comentarios” Bailamos todo lo que aguantó el cuerpo y luego a volver andando al albergue. Plena noche, sin luna… suerte que llevábamos los frontales… Volvimos todos agarrados (Maria, Maite, Virginia, Adrián, Joan, Jordi y yo) con cierto miedo a los amaguacas jejeje y a los relámpagos. Justo llegar comenzó a diluviar.

Tanto lluvió, y esta era la 2ª vez (la primera fue a la llegada) que al día siguiente tuvimos que aplazar el vuelo a Lima en varias ocasiones. Estuvimos en el Anaconda tomando chifles y Pilsen durante gran parte de la mañana con Alfonso, Eloina, Pilar, Maria y Maite. Cada vez que íbamos a preguntar faltaban 20 minutos (minutos peruanos, claro). A eso de las 13h despegó el vuelo. Vinieron Remigio, Jorge y el Padre a despedirse.

Realemente nos sentíamos adaptados a la vida en Sepahua.