Esta semana hemos dado clases de informática al fín. Aquí toda iniciativa debe seguir unas pautas y como se deben pedir permisos a tanta gente, se retrasa todo mucho.

En abril, en el instituto tecnológico debia haber comenzado el módulo de Computación pero no empezó. Actualmente Jorge Linares, el director, según nos ha comentado el padre Ignacio esta mañana, está en Lima realizando la solicitud para el año que viene. Veremos si lo consigue ya que con el cambio político que se produjo hace poco, es muy probable que quien autorize la solicitud sea diferente al que la tenga que aplicar dentro de un año y por lo tanto pueden surgir problemas.

Por suerte hablando con los profesores del tecnológico (Noel, Kelly y Luis) hemos podido dar clases en el colegio público, donde habia 8 computadores libres.

La clase comieza a las 6, ya es oscuro aquí y comienzan a prender las luces. Durante el resto del día no hay corriente electrica. La sala de ordenadores… en fín… qué decir… no os podeis imaginar, como hace una calor de miedo dejamos la puerta abierta y allí entra todo bicho viviente. Los chicos y chicas están emocionadísimos y si hay una hormiga voladora de 3cm en la pantalla ni se inmutan pero vamos que yo estoy constantemente apartando insectos para poder ver lo que escriben.

El nivel es muy diferente entre cada uno. Los hay que vienen a la biblioteca y dominan el messenger y por consiguiente manejan bien el ratón etc, pero los hay que lo llevan peor. El otro día, practicamos cómo hacer un currículum y una chica en “Conocimientos de interet” escribió: manejo de messenger nivel alto. Es que son la bomba.  Otra chica, Reyna, en el apartado del CV de “Otros”, escribia cosas negativas y decia sobre si era fumadora o no que solo fumaba cuando estaba nerviosa… jejeje.

En total vienen aproximadamente 30 chicos y chicas, creo que les motiva bastante. Todos estos días hemos estado con el Word. Hay chicos con más inquietudes pero los recursos y el tiempo van escasos. Estamos hablando sobre un proyecto muy interesante con el Padre Ignacio y Pilar, veremos que pasa, el tiempo dirá.