Al fin hemos podido acceder a Internet tras 3 días desconectados. Más adelante os explicamos como accedemos. Hoy escribiremos lo que hemos vivido estos últimos 3 días que han sido como 3 meses por todo el que hemos visto y hecho.

El último artículo lo acabamos explicando como habíamos llegado a Lima donde nos acogieron en casa Roela, una familia que alquila sus habitaciones a los viajes de la Fundación y a cambio con el dinero envía material a Sepahua. Llegamos a casa Roela muy tarde. Allí nos esperaba el cambista, había tantos billetes sobre la mesa que parecía que jugábamos al Monopoly. Hicimos el cambio 13 personas de euros a soles (la moneda del país). 1€ eran 4,03 soles. Sólo pudimos dormir 3 horetas porque a la 1 de la madrugada ya partimos hacia Satipo en un bus-furgoneta.

El viaje en furgoneta se hizo mucho más largo que el de avión. La carretera atravesaba los Andes. El punto más alto era 5500m. A la furgoneta le fallaban algo los frenos y fuimos más lentos de la cuenta. Tardamos mas o menos el mismo tiempo que el viaje en avión (12 horas) para hacer 500km. Hicimos una escala a Tarma donde probamos por primera vez una infusión de mate de coca. Evitaremos comentarios sobre los lavabos de este pueblo. Sorprendentemente recibimos una llamada al móvil de Carles allí medio perdidos. El viaje con furgoneta todo y ser por la noche fue impresionante puesto que salimos de la costa, cruzamos la sierra de los Andes y acabamos “de repente” en la selva.

Al fin llegamos a Satipo y llovía. Por lo tanto no podiamos salir con avioneta.